¿Qué son los radicales libres y cómo se producen? Radicales libres... Están por todas partes: En cualquier anuncio cosmético, en la consulta del médico, en la publicidades de muchos zumos de frutas, y sobre todo, en los manuales de investigación. Los radicales libres son moléculas muy reactivas liberadas por el organismo producto de la oxidación de los metabolitos del oxígeno que respiramos. Por tanto, no podemos concebir la vida sin radicales libres, estamos predeterminados a generarlos.
¿Y qué nos hacen estas moléculas? Aceleran el proceso de envejecimiento, inducen a un estado de inflamación generalizada y favorecen la aparición de patologías graves tales como alzheimer, cáncer o esclerosis múltiple. Aquí se halla la dualidad del oxígeno, fuente de vida y de "destrucción" al mismo tiempo. Se podría decir que el oxígeno nos da la vida, pero también nos la quita. Además, la oxidación puede venir por otras partes, como por la contaminación ambiental o una exposición solar indebida, ya que la liberación de radicales libres se ve acelerada enormemente en estas situaciones. Pero tranquilos, no estamos solos.
A lo largo de millones de años de evolución hemos ido desarrollando mecanismos de defensa endógenos frente a estas dañinas moléculas, como por ejemplo, las enzimas Glutation Peroxidasa, Superóxido Dismutasa o la Catalasa, entre otras. Además, en los últimos años y gracias a la investigación, se han descubierto las fuentes oxidantes más perjudiciales y otros mecanismos antioxidantes no endógenos, como por ejemplo, los presentes en los alimentos: las vitaminas A, C y E tienen una alta capacidad antioxidante.
Cuando respiramos, introducimos oxígeno, el 95% del cual es utilizado por las células para la producción de energía. El resto, da origen a los Radicales Libres. Cuándo la cantidad de antioxidantes, tanto endógenos como exógenos es inferior a la de radicales libres, se dice que se está en una situación de estrés oxidativo que favorece el desarrollo de las patologías arriba descritas. Fotoenvejecimiento Los radicales libres también están detrás del envejecimiento de la piel, ya que el sol tomado en malas condiciones (sin protección y en las horas centrales del día) causa una agresión cutánea que se verá reflejada en un envejecimiento prematuro de la piel e incrementar el riesgo de desarrollar cáncer.
Con el sol, no se juega ¿Cómo nos protegemos de los radicales libres? Como ya decíamos antes, nuestro organismo tiene su propio sistema de defensa ante los radicales libres, que en muchos casos puede ser insuficiente por el elevado número de agresiones que recibimos tanto desde el exterior, como del interior de nuestro cuerpo. Para potenciar la eficacia de nuestro sistema antioxidante, debemos ingerir otras sustancias con la misma capacidad mediante la dieta.