De leche o de vino, la polémica está servida, algo parecido a la tortilla de patata, con o sin cebolla; y qué será lo que tenemos los españoles que tanto nos cuesta ponernos de acuerdo. Seguramente las disensiones nacen de la rica y variada oferta gastronómica que atesoramos en España. Pues bien, hoy hablamos de algo típico de la Cuaresma y de la Semana Santa:
"Las torrijas"
El sabor de la tradición. Justo antes de que los pasos de Semana Santa empiecen a procesionar por las calles de nuestro país, las torrijas vuelven a la mesa. A muchos nos recuerdan a nuestras abuelas, que con mimo nos preparaban una buena ración para que creciéramos altos y sanos. Otros las pueden conocer por otros nombres, pues se trata de un plato ampliamente distribuido a lo largo y ancho del Mundo por la emigración española del siglo XX y el turismo del XXI. Pues bien, hoy quiero aclarar una duda,
¿De dónde vienen las torrijas y por qué son típicas de la Cuaresma y Semana Santa?
Hay algunas unas versiones afirman que el origen de las torrijas data en torno al siglo XV, hacia finales de la Edad Media, y que este plato fue invento de monjas, quienes con el pan duro preparaban un dulce para que aliviara el ayuno de carne impuesto durante Cuaresma, aunque, por otro lado, cuesta pensar que en una época en la que la pobreza era Ley, como la Edad Media sobrara el pan y la ingesta de carne fuera tan abundante como para echarla de menos en los períodos cuaresmales de ayuno religioso.

